PROCESOS DE DETOXIFICACION
DETOXIFICACION FASE II
La fase II de detoxificación somete las sustancias a conjugaciones (e.j.,
reacciones enzimáticas que neutralizan y hidrofilizan las toxinas mediante la
adición de un grupo altamente polar), de manera que puedan ser disueltas en
agua y eliminadas con más facilidad. Las principales actividades de la fase II
de detoxificación incluyen las siguientes reacciones:
A. Glucuronidación: transferencia del grupo glucuronil del ácido
glucurónico al grupo funcional del tóxico vía reacciones enzimáticas; es la
reacción predominante de la fase II
a. Fuentes del ácido glucurónico: el organismo produce ácido glucurónico a
partir de la glucosa; también lo obtiene de alimentos como la alcachofa.
b. El magnesio actúa como cofactor en las reacciones de glucuronidación.
c. La excreción de glucurato puede ser medida y es un indicador de la
demanda hepática de detoxificación.
d. El tabaquismo, los ayunos prolongados y la alimentación rica en fructosa
inhiben la glucuronidación.
e. La B-glucuronidasa es una enzima que puede deshacer el proceso de
glucuronidación y causar una recirculación del compuesto original. Los
probióticos ayudan a limitar el crecimiento de bacterias que la pueden producir
a nivel intestinal, mientras que la vitamina A y el betacaroteno ayudan a
disminuir sus niveles en el plasma.
B. Sulfación: transferencia de sulfato activado de
3'-phosphoadenosine-5'-phosphosulfate (PAPS) al grupo funcional del tóxico vía
reacciones enzimáticas.
a. El PAPS se forma por medio de reacciones enzimáticas que requieren de dos
cofactores: molibdeno y magnesio.
b. El organismo utiliza el sulfato proveniente de fuentes inorgánicas como
el sulfato de sodio y fuentes orgánicas como L-cisteína, L-metionina y taurina.
c. El sulfuro se usa también para la síntesis de metalotioneínas, ácido
alfa-lipoico, coenzima A, biotina, insulina, heparina, colágeno y cartílago;
una deficiencia de sulfuro generada por una exposición elevada a toxinas que
requieren sulfación puede generar muchas disfunciones.
d. La vitamina A, la vitamina E y el selenio favorecen las enzimas
implicadas en la sulfación.
C. Conjugación de Glutatión: un proceso enzimático por el cuál el
intermediario reactivo se conjuga con glutatión y se convierte en ácido
mercaptúrico.
a. El organismo sintetiza glutatión a partir
de ácido glutámico, glicina y L-cisteína. Los cofactores implicados en la
síntesis y el reciclaje del glutatión son: riboflavina, ácido nicotínico,
selenio, manganeso, zinc ycobre.
b. Índole-3-carbinol (extracto de brócoli),
romero, curcumina, y ácido alfalipóico facilitan la conjugación de glutatión.
c. El alcohol inhibe la conjugación de
glutatión.
D. Conjugación de amino ácidos: un proceso enzimático por el cuál el
intermediario reactivo se une a un acil-CoA tioéster y luego se conjuga con
glicina, taurina, glutamina o arginina.
a. Las enzimas de la conjugación de amino ácidos residen en la mitocondria;
la disponibilidad de glicina y taurina es muy importante para evitar la
acumulación de acil-CoA tioesteres de xenobióticos que pueden engendran disfunción
mitocondrial.
E. Acetilación: un proceso enzimático que resulta en la acetilación
del intermediario reactivo.
a. El acetil-CoA es producido mediante la
glicolisis o la oxidación de ácidos grasos.
b. Pantotenato, vitamina C, tiamina, riboflavina, magnesio y ácido
alfalipóico son los principales nutrientes que inducen la acetilación.
c. Es una reacción más utilizada por el organismo para regular la
transcripción de genes y funciones de receptores nucleares que para la
conjugación de toxinas, probablemente debido a que no mejora la solubilidad en
agua de los sustratos.
d. La acetilación es una conjugación más reversible que las demás reacciones
de la fase II.
F. Metilación: un proceso enzimático por el cuál se añade un grupo metilo
al intermediario reactivo de manera que pueda luego ser conjugado, generalmente
vía glucuronidación o sulfación.
a. Muchas sustancias endógenas (hormonas y neurotransmisores) y toxinas son
hidroxilados por la fase I, luego metilados y conjugados por la fase II.
b. El proceso de la metilación resulta en la producción de homocisteína, un
metabolito tóxico que el organismo debe reciclar en metionina vía
trans-metilación o convertir en cisteína vía transulfuración. Fallar en
soportar estas reacciones dentro de un programa de detoxificación puede
resultar en una elevación de la homocisteina y traer consecuencias iatrogénicas
importantes.
c. El ciclo de la metilación y la transulfuración están al centro de la fase
II porque soportan la metilación, sulfación, conjugación de amino ácidos y
conjugación de glutatión, y mantienen controlados los niveles de homocisteina.
Los principales cofactores que soportan el ciclo de la metilación y la
transulfuración son: piridoxal-5-fosfato, L-5 metiltetrahidrofolato,
metilcobalamina y magnesio.
d. El donante universal de grupos metilos es S-adenolylmetionina (SAMe).
Este se forma a partir de la metiotina. La colina (trimetiletalonamonio) es un
nutriente esencial que, a parte de entrar en la síntesis de fosfolípidos y ser
precursor de la acetilcolina, aporta grupos metilos para la transmetilación y
la formación de SAMe.
e. La metilación juega también un papel fundamental en las reparaciones
celulares y en el control epigenético.
La conjugación hepática requiere de mucha materia prima para
biotransformar, desactivar y hidrofilizar sus sustratos. El hecho de que mucha
de esta materia prima sale del organismo ligada a las toxinas hace de la fase
II un proceso extremadamente dependiente de la disponibilidad de nutrientes. Es
muy funcional evaluar la desnutrición del paciente y adicionar a esto las
demandas que pueden ser elevadas por su exposición repetida a ciertas drogas o
xenobióticos, y así identificar sus deficiencias nutricionales más patogénicas.
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