AGRESIVIDAD ANTE LA FRUSTRACION
Durante los tres primeros años de vida el niño se
alimenta del alma de los adultos y reacción en función de lo que recibe.
PRINCIPALES
CAUSAS
1. El niño se siente solo. Le falta atención
adecuada del adulto, que surge siempre de una presencia consciente.
2. El
niño se siente rechazado. El adulto tiene una imagen ideal de niño e intenta
que el encaje con ese prototipo, haciéndole sentir que no es aceptado tal y
como es. Agredir es una reacción.
3. Falta
de vivencias interiores (pocas experiencias con su entorno), o exceso de
estímulos exteriores (juguetes, ruidos, viajes…..)
4. Carece
de suficiente espacio propio y de armonía en su ambiente físico.
5. Carece de armonía en su ambiente anímico. Reciben una realidad falsificada que los frustra. La frustración los daña y reaccionan con agresividad
5. Carece de armonía en su ambiente anímico. Reciben una realidad falsificada que los frustra. La frustración los daña y reaccionan con agresividad
RECOMENDACIONES
1. Presencia consciente del adulto. Es
distinto a estar físicamente con el niño. Implica observarlo con interés, sin
enjuiciarlo, y preguntarle interiormente. ¿qué necesitas?, ¿qué te pasa?, ¿qué
te hace reaccionar así?....
2. Los
castigos son inútiles en esta edad. Solo la actitud anímica interna del adulto
puede hacer experimentar a un niño que algo de lo que hace es antisocial o
agresivo.
3. Poner
normas claras: la cabeza se acaricia, los juguetes se cuidan….
4. Cuando se ha producido una agresión. Separar el acto agresivo del agresor. El niño tiene que sentir que ha hecho daño, pero no sentirse rechazado. Lo llevaremos junto a la victima para consolarla juntos.
4. Cuando se ha producido una agresión. Separar el acto agresivo del agresor. El niño tiene que sentir que ha hecho daño, pero no sentirse rechazado. Lo llevaremos junto a la victima para consolarla juntos.
EJERCITAR LA PRESENCIA
Para ejercitar la presencia:
• Pararse
y escuchar, especialmente cuando la paciencia se nos agota.
• Respirar
conscientemente cinco minutos, inspirando el aire profundamente y expirándolo
lentamente.
• Emplear
reacciones sensoriales: coger de la mano, abrazarlo, acariciarlo…..
• Para
su agresividad con comprensión y sin moralidad. El niño de esta edad no atiende
a los razonamientos, pero si entiende lo que siente.
Evitar el NO que el
traduce como rechazo de su persona. Cuando los adultos ejercitan la presencia,
surgen los momentos oportunos.
Asociación de centros educativos
Waldor-Steiner de España. Enero 2007

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